



Decidí dedicarme tiempo para conseguir de una vez por todas quererme aunque fuera un poquito.
También he perdido de vista a mucha gente, la mayoría muy a mi pesar. Por el contrario, me he sentido infinitamente más unida a otras de mis personas favoritas en el mundo, y eso ha sido uno de los mejores aspectos de este año.
He aprendido de mis errores y he sabido salir adelante.
Ha sido el año más raruno de la historia. Pero, como bien dice mi querida madre, "lo negativo no sirve de nada". Así que, quedándonos con los buenos momentos (que han sido muchos), ha sido un gran año que me ha devuelto las ganas de reinventarme cada día, de tener ilusión y de confiar una vez más en la casualidad.
Gracias a todos y todas los que habéis hecho que el 2013 haya sido al final algo memorable :)!


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