"-Te quiero, ¿sabes?
- Sí, lo sé.
Julie lo apartó.
-Y estaba hablando en serio, para variar. Lo menos que puedes decirme es que tú también.
-¿Otra vez? ¿Cuántas veces quieres que te lo diga?
-¿Cuántas veces estás dispuesto a decírmelo?
Mike la miró, después le cogió la mano y le besó la punta de los dedos.
-Si pudiera -dijo-, te lo diría cada día durante el resto de mi vida.
Ah, eso fue muy tierno."
El Guardián.
Capítulo veintitrés.

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