Ayer estuve viendo fotos viejas. De esa época más o menos oscura que todos tenemos.
Empecé a recordar cosas que me hicieron reír a carcajada limpia y cosas que no tanto. Hubo momentos en los que me sentí realmente confusa porque no sabía si el hecho de que esos recuerdos me hicieran sonreír de aquella manera era lo correcto.
Me explico.
Me refiero a fotos de una época en la que tuve una revelación amorosa. Mi Yo de ese tiempo veía arco iris y unicornios y corazones constantemente, de la forma más inocente posible. Me hizo feliz recordarme de aquella manera, recordar aquel breve amorío y recordar todas las risas en relación con ese temita. También me enfadé con el mundo por no haber sabido ciertas cosas en su momento y haber podido evitar malos ratos sin sentido.
Sin embargo, luego me dije "¿por qué lo recuerdas con tanta nostalgia? Tú ya tienes novio y le quieres y te quiere. Si hubiera sido diferente probablemente las cosas no serían como ahora." Y estuve toda la noche con ese conflicto interno, una batalla cuyo vencedor desconozco ya que Morfeo me atrapó raudo y veloz.
Aun ahora sigo dándole vueltas y no pudiendo evitar sonreír con la maravillosa estupidez de los maravillosos 15 años -hablo como una vieja- y sus maravillosos recuerdos, sabiendo que me ocurrirá lo mismo dentro de unos años recordando este tiempo.

"My eyes glisten with the ghost of my past."
No hay comentarios:
Publicar un comentario