lunes, 12 de noviembre de 2012

You never really can fix my heart.

No. No puedo. Otra vez, no.

Hoy es uno de esos días que me recuerdan a cierta época hace año y pico en la que me encerraba en mi cuarto. Y lloraba. Y lloraba...Me llamaban a la puerta pero no tenía fuerzas para salir de la cama. "Estaba escuchando música y no he oido la puerta".


Fue gracioso porque nadie, excepto mi madre, se dio cuenta y yo...no podia más. No quería estar allí. Quería dejarlo todo y volver a empezar.

Creo que sólo yo puedo saber por qué me pasó eso. Por qué me sentía tan sola y vacía en un sitio lleno de gente. Por qué sentía que si no salía nunca jamás de mi cuarto nadie se daría cuenta.

El pasado, por tanto, ya está solucionado. Pero, ¿y el presente? ¿Por qué sigo sintiendo que este no es mi sitio, que mi persona no está aqui?

Me encuentro escribiendo esto en la absoluta desesperación de que alguien me mire a los ojos y me lea y me comprenda ya que, según parece, yo soy incapaz de hacerlo.

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