
Hace una semana estaba histérica perdida. Preparando maletas, arreglando cosas en el último momento. Hace una semana estaba casi lista para volver a la ciudad que he adorado desde siempre; faltaban horas para ponerme rumbo a Paris.
Ha sido un gran viaje, enorme. ¿Quién me diría a mí que volvería a la ciudad del amor y de las luces con la persona que hoy por hoy me hace feliz a diario?. Así es, han sido 4 días que realmente me han sabido más bien a poco, pero bueno, menos es nada. Es algo que a duras penas podré olvidar, por mucho que pasen los años. Esos madrugones exagerados, canciones para cada momento, miradas de asombro, fotos fotos y más fotos, y descansos de los que no me podría cansar jamás.
Momentos que, aunque los recuerde como si fueran un sueño, sé que son total y absolutamente reales. Digamos que el hecho de que te digan "Te Quiero" y te besen en lo más alto de la torre Eiffel es algo que no se borra con tanta facilidad.
No sólo me has hecho feliz durante casi ocho meses, sino que me has hecho la persona más feliz del mundo con este regalo irreemplazable. Por eso, no puedo evitar darte las gracias una y otra y otra y otra vez. Tampoco puedo evitar pensar que algún día podremos volver a repetir esos días que han conseguido que nos unamos más. si cabe.
Por si no te lo he dicho mucho ultimamente, yo también te quiero.
:)


No hay comentarios:
Publicar un comentario