miércoles, 31 de diciembre de 2014

Turn it around with another round.

Sinceramente, parece increíble que ya sea el momento de despedir 2014 y empezar a fijar nuevos (o los mismos) propósitos para 2015.

Este año ha sido uno de los mejores que recuerdo, porque, aunque haya pasado un porrón de cosas tristes, éstas nos han hecho más fuertes.

Empezamos el año por los suelos siendo levantadas por los mejores amigos que se puedan pedir.

Hemos tenido que despedir a una de esas personas que debería ser eterna aprender a querer sin ver.

Despedir al hermano que decidió emigrar dejarnos la habitación.

Hemos sido más "amatxu" que "dueña" felices viendo como el bebé se recupera.

Descubrir que el futuro no iba a poder estar en Cruces empezaba de 0, en Donosti,

Se nos ha roto la pierna y a la vez no nos hemos roto nada.

Llegamos a la conclusión de que tal vez la medicina no era lo nuestro algo completamente diferente en Barcelona era lo adecuado.

Tener un poco menos de Sope más de Vitoria.

Echar de menos el pasado. No poder disfrutar del presente. Temer el futuro.


Si hay algo que me ha enseñado este año es que hay que ser positivo, ver el lado bueno de las cosas.
 Después de la tormenta siempre llega la calma. You can't have a rainbow without a little rain. This too shall pass. 




Sólo se vive una vez, no merece la pena pasarla regocijándonos en las no tan desgracias que nos pasan.